Género Novela
Editorial Bartleby
Páginas 180 Precio 17€
El realismo socialista, esa reacción al subjetivismo que pretendía ser una escritura no aburguesada, pagó caro el hecho de convertirse en doctrina. Es la causa por la que ya casi nadie, a un lado u otro de los muros caídos, lee a Shólojov o a otros autores del rango, con Nobel o sin él. Es la razón, supongo, por lo que muchos de estos autores, como Brigitte Reimann (1933-1974) no han llegado, hasta hoy, a tener traducciones de sus obras entre nosotros. Los hermanos es un libro escrito a ese otro lado del Muro, es la crónica de alguien que ha decidido quedarse en la Alemania del Este, para tratar de colaborar a la construcción de un socialismo que acabó desastrado. Como un canto a la juventud que vivió esa época y a la república que ya no existe, Reimann (que fue siempre fiel a ese ideal, convirtiéndose en una de las más destacadas escritoras de la RDA) escribió esta novela libre e indisciplinada también para expulsar el dolor de ver cómo gente cercana y querida, daba el salto y se alejaba de ella, del país y de los ideales.
La cita
“Me resulta sospechosa la gente que tiene lista una respuesta a cada pregunta”



