
Cuentos
Editorial: Anagrama
Páginas: 168 Precio: 15 €
En sÃntesis
Apelando al más tópico imaginario mexicano (esto es, rancheras y Frida Kahlo, “coyotes†fronterizos y el propio DF), pero haciendo un uso inteligente y participativo de él, Villoro nos ofrece siete cuentos (si no entramos en la futil distinción entre novela corta y relato) que toman la confesión, o casi, como punto de partida.
El autor
Con sus libros (“El testigoâ€, “El disparo de argónâ€), Juan Villoro (México, 1956) parece querer demostrar que la literatura no es sino un juego de engranajes, de piezas o mecanismos que basta con cambiar de sitio, con ajustar más, para que la máquina siga funcionando, y parezca otra distinta, y mejor.
La cita
«Reconozco que atiborré a Katzenberg de lugares comunes y cursilerÃas vernáculas. Pero la culpa fue suya: querÃa ver iguanas en las calles»
Comentario
Tan irónico como para reirse de todo lo que rodea al México más «extendido», pero tan serio como para que esa realidad sea, no sólo fidedigna, sino necesaria en sus textos, los cuentos de Villoro son, además de un buen muestrario de originales arquetipos (si se permite la contradicción), un ejemplo de escritura sutil llena de escondites.