Género Novela
Editorial Impedimenta
Páginas 328 Precio: 21,95€
Añadirle a la mentira más mentiras, sumarle a la historia de la ficción unos cuantos títulos de más. Eso hace el polaco Stanisław Lem en este Vacío perfecto, donde se dedica a reseñar quince libros que él leyó y que, seguramente, el lector no pudo. Digo “seguramente” porque -en principio- ninguno de los títulos resumidos existió jamás. Lem hace repaso con solvencia y detalle de una biblioteca improbable de la que el lector querrá apropiarse después, acudir a los textos de los que se habla, cayendo en picado en esa malla de falsedades que el polaco tenía bien montada. Sin embargo, en La grieta de Javier Fernández (Berenice), que reseñamos aquí el año pasado, se hablaba de la traducción de uno de esos libros falsos inventados en Vacío perfecto. Es decir, que “seguramente” sí existió y uno ya no sabe qué creer. Y que Lem lo dejó todo preparado para que incluso en un futuro de lectores menos inocentes, nadie pudiera evitar caer en el retorcido y delicioso engaño de un escritor cada vez más imposible y más necesario.
La cita
“El escritor pierde la libertad en su propio libro; el crítico, en el ajeno”
